Friday, September 24, 2021


Hay un vacío en el núcleo del alma, debe haber una falta siempre para que se pueda conocer (lo mismo para que se pueda amar).


Conocer es amar (Platón)


Relación entre: 


—sobrante formal de Aristóteles

—unidad sintética de la apercepción de Kant

—resto indivisible de Schelling

—objeto causa de deseo "a" de Lacan

Tuesday, September 21, 2021

Psicoanálisis hermenéutico


Representacional
Yo
Posicion de saber
Dirección de la cura: que el yo del analizante se identifique con el yo fuerte del analista

Psicoanalisis funcional

Significantes 
Sujeto 
Posicion de desaber
Dirección de la cura: es el deseo del analista


El analista es un placebo humano

Monday, August 23, 2021

El psicoanálisis es una disciplina del espíritu

Esto ya lo dice Allouch y de ahí su propuesta de llamarle spychanalysis. No obstante pierde la oportunidad de elaborar en la concepción hegeliana de espíritu. Geist. Que el espíritu se opone a la naturaleza, es lo más artificial que puede haber si se quiere es el producto de la cultura.

En ese sentido el psicoanálisis se encuentra en un plano (espiritual en sentido hegeliano) que lo hace antitético a las leyes del reino de la naturaleza y de las displinas que lo estudian a decir las ciencias naturales.

Sí en el reino de la naturaleza encontramos un mundo de causalidad regido por leyes que siguen determinaciones claras de causa y efecto. El reino del espíritu, que Kant llamó reino de los fines, está regido por la voluntad pura que no sigue ningún precepto más que el propio.

No obstante la voluntad humana no es abstracta, las determinaciones de la voluntad están presentadas en formas de hechos mismos que se llevan a cabo bajo el marco del lenguaje.

El lenguaje sólo tiene sentido como una estructura de significantes que buscan adherirse unos con otros. El lenguaje es viscoso. Los significantes se adhieren a otros porque eso es lo que hace el significado para ser tal. El significante es significante para otro. Sin mediaciones ni adherencias el significante no es tal. Por eso el significante es adherente, se presenta en una estructura y se vincula aún así uno no lo quiera. Esto es un proceso "inconsciente" si se quiere. ¿Cómo es posible que los significantes "quieran" adherirse a otros?, ¿acaso poseen una agencia, una voluntad, o el lenguaje es un sujeto?

Kant enseña en la crítica del juicio sobre el juicio teleológico y dado que nuestra consciencia nos ubica en el reino de los fines nos distraemos y pensamos que tal es el comportamiento del mundo: como si el mundo tuviera una agencia y una voluntad.

El proceso de cientifización de la cultura consistió en distinguir el mundo de la voluntad: dejar de creer que el destino, los astros, los demonios y en breve la naturaleza poseen una voluntad. El mundo no quiere nada, los que queremos somos nosotros.

En primera instancia pareciera que con el lenguaje ocurre algo parecido, estos significantes se agrupan y pareciera que quieren algo de nosotros. No obstante el problema es más difícil con el lenguaje dado que el lenguaje es en efecto producto de la cultura y no de la naturaleza. Hay allí una agencia inmanente.

Si acudimos a la palabra 'descanso' esta 'quiere' asociarse con su campo semántico: cama, reposo, placido, sueño y no con palabras que le sean del todo ajenas aunque incluso con ellas encontrará significación y se ahí el valor de la metáfora, la poesía y el señalamiento analítico que dislocan a los significantes de sus asociaciones habituales.

No es que los significantes tengan agencia alguna sino que el significante es tal en virtud de sus asociaciones. Un lenguaje que sólo tiene una palabra no significa nada. La significación dada por las asociaciones predata al sujeto, el lenguaje existe antes de que nazca y 'hace' sentido incluso sin él. Por eso los significantes tienen cierta independencia y pueden comunicar a pesar de la ausencia del sujeto como el Quijote hace sentido sin que viva Cervantes.

Los significantes buscan asociarse a pesar del sujeto, o más bien, no precisan del sujeto para significar. Si juntamos dos palabras escogidas al azar causarán asociaciones sin ninguna agencia intencional. Esto opera en la conciencia humana donde los significantes aprendidos primero poseen asociaciones culturales, lingüísticas y finalmente familiares propias que pueden ser inconscientes a los hablantes y segundo esto ocurre también en un sólo sujeto. Esto es el inconsciente. La adherencia inadvertida de significantes producto de la viscosidad del lenguaje. 

Por eso la sorpresa del equivoco y de las manifestaciones del inconsciente. Se dicen cosas que no se pensaban o de las que no se tenía idea por virtud de la viscosidad inmanente del lenguaje.

El psicoanálisis no puede ser ciencia ni asociarse con ninguna disciplina conocida dado que su campo se encuentra enteramente en el reino de los fines. Su trabajo es analizar estas asociaciones inadvertidas, no ninguna terapia o pedagogía, pues lo que está en juego no son diagnósticos, cuadros o teorías de un experto analista sino que se ponga en evidencia las asociaciones inadvertidas de significantes que precisamente por su inconsciencia se repiten.

Por definición el significante está cargado de un bagaje asociativo, es decir está asociado con otros significantes. La tan extraña compulsión a la repetición se explica por la reaparición de un significante en la vida consciente de un individuo. Como las palabras de cualquier idioma son finitas tenemos que hacernos las de los mismos significantes para explicar distintas cosas. Debemos repetir las mismas palabras con los mismos bagajes asociativos para hablar de distintos fenómenos. El resultado es la reaparición de los mismos bagajes de significación que acompañan los mismos comportamientos si acá damos por hecho que las acciones son también significantes. Nuestras acciones finalmente están cargadas de significación.

Es por eso que el psicoanálisis tiene la capacidad de detener la compulsión de la repetición por medio de su técnica. Una vez evidenciada las asociaciones de un determinado significante la repetición termina. 

Esto sólo se puede hacer trabajando con los significantes presentados por el analizante de ahí que ninguna técnica o disciplina se le compare al psicoanálisis pues es la única que ofrece un dispositivo que no obtura el habla del analizante sino que favorece el despliegue de los significantes y sus asociaciones. El psicoanálisis en ese sentido es ante todo una técnica y un oficio, bastante artesanal por cierto, dado que con cada analizante se ha de operar de forma distinta debido a la particularidad de cada individuo.

La falsabilidad y el poder predictivo no tienen lugar aquí pues los mecanismos de las ciencias son válidos cuando un mismo objeto se comporta de forma predecible. En psicoanálisis no hay objeto único, lo que hay es un sujeto del habla incapaz de que podamos equiparar uno con otro. Si ese sujeto es estudiado como cuerpo entonces la medicina puede operar dado que todo cuerpo biológico comparte características con otro. Incluso la psiquiatría puede replicar resultados dado que el cerebro y el sistema nervioso es el mismo. Pero ninguna persona posee la misma estructura de significantes que otra. Por esta razón es incompatible con el modelo científico. No obstante se ha equipado ciencia con rigor, como si sólo lo científico fuera certero o válido mas en el análisis de la significación no hay otro modo más que este precario y modesto método del psicoanálisis que es bastante conservador en lo que puede prometer pero que puede llegar a ser un cambio en la vida de cualquier persona pues la realización de su método significaría una apropiación por parte del sujeto de las estructuras significantes que le conforman en tanto sujeto. 

Thursday, August 5, 2021

Friday, May 28, 2021

Thursday, May 27, 2021

Psicoanálisis como ejercicio espiritual

 

La propuesta de Allouch no da cuenta de:


—La relación del saber del ejercicio espiritual (la práctica de la filosofía implicaba siempre una doctrina teórica) el psicoanálisis no, de hecho su posición es opuesta al saber (anti-filosofía).


—El psicoanálisis es una postura sui generis, la disposición del discurso del analista es completamente novedosa y algo ajena a la posición del saber, propia del discurso universitario de la filosofía.


Por alejarse de la asociación inicial del psicoanálisis con las ciencias y sus metodologías centradas en mecanismos de verificación (las funciones psi-) Allouch propone un acercamiento con los llamados ejercicios espirituales por Pierre Hadot es decir una serie de prácticas con objetivos morales desarrolladas por las escuelas filosóficas de las épocas clásica y helenista. Si bien las equiparaciones que realiza Allouch son acertadas y el psicoanálisis se encontraría cercanísimo a aquellas comprensiones en lo que se refiere a la operación del dispositivo se difiere enormemente con los ejercicios espirituales en varios puntos. Por un lado el afán decididamente moralista de los ejercicios espirituales, una moral que va asociada a un saber. Desde Sócrates conocimiento-bien se asociaron y todas las escuelas clásicas, aún las más críticas a la postura como la de los peripatéticos que admitían la akrasia (incontinencia) como un factor que no permitía la asociación conocimiento-bien, aún en esos casos más críticos el saber juega un papel indispensable para el desarrollo moral.

La posición del psicoanálisis respecto al saber es antitética y respecto a la moral es neutra. Quien acudía al filósofo clásico buscaba ser mejor persona en sentido moral, el analizante que busque esto está perdido y el analista que lo promueva simplemente no es realmente un analista (dado que ocupar la posición de saber excluye ipso facto la posición de analista). 

Los estoicos decían que la moral era el mejor fruto de la filosofía mientras que en psicoanálisis hay más bien una epoxé (suspensión) de la moral pues se comprende que cualquier moral está sostenida por significantes que deben ser sometidos a escucha. No se puede suscribir ni sancionar ningún acto o valor moral mientras que por definición las escuelas clásicas lo que buscaban era moralizar y una moral muy particular, una doctrina pues la moral era la escuela. Este no es el caso del psicoanálisis, así haya una Etica del psicoanálisis (Seminario 7) el psicoanálisis no tiene una ética a decir, no hay una doctrina que se adquiera en el dispositivo acaso todo lo contrario uno de los efectos del psicoanálisis es un des-adoctrinamiento en el sentido de que los llamados significantes amo dejan de tener el poder operativo que solían tener. Mientras que las escuelas filosóficas proponían una verdad, un principio a partir del cual vivir: la hedoné cirenáica, la libertad cínica, el cumplimiento del deber estoico, la mesura epicurea, etc. Las escuelas hedonistas parten de un saber que conduce a la verdad y a la felicidad, el psicoanálisis suspende los juicios morales porque sólo así es posible la emergencia de la palabra del sujeto, ahí dónde no hay yo ni un saber sancionado o establecido.


El discurso psicoanalítico es subjetivisimo, no hay una doctrina sino sólo la palabra del analizante. Cada sesión es una nueva moral que puede cambiar con las ocurrencias. No hay sanción moral hay señalamiento de escucha. El psicoanálisis por tanto no es ciencia, ni tampoco ejercicio espiritual es un discurso subjetivísimo tan subjetivo como su objeto que cambia con cada posicionamiento de un sujeto de la enunciación. Por eso ha sido tan difícil ubicarlo porque es algo que se parece a muchas cosas pero no es como ninguna. El psicoanálisis (especie) es psicoanálisis (genero) porque el psicoanálisis es una isla (sui generi).






Friday, May 21, 2021

Permitir (análisis) un posicionamiento distinto ante el decir implica un posicionamiento distinto ante la vida. 

Saturday, May 15, 2021

Lacan sobre la praxis

 

Seminario 8, clase 6, página97

Episteme y techne

 https://plato.stanford.edu/entries/episteme-techne/#:~:text=Epist%C3%AAm%C3%AA%20is%20the%20Greek%20word,as%20either%20craft%20or%20art.

Wednesday, April 21, 2021

El problema con los conceptos es que pueden llegar a ser demasiado reales. Realidad hiper-efectiva. 

Si la filosofía es una luz, el psicoanálisis es un agujero negro.

La luz de la razón representa la filosofía, una máquina de significantes de pretensión lógica. El psicoanálisis como un anverso se alimenta de los significantes del psicoanalizado para depurar, lo más posible, un deseo que de todos modos está constituido por el Otro (los otros) y sus significantes pero que, al menos, en esta succión se aspira a dejar (perder) lo más posible y quedarse con los significantes propios (apropiarse). 

Tuesday, March 23, 2021

El inconsciente es el derecho de piso, el impuesto que tenemos que pagar por hablar

El sueño de Queen

Se trataba de una escuela, la maestra estaba muy emocionada porque el famoso grupo Queen haría una visita y ella era particularmente entusiasta. Así que instruyó a todos los alumnos a que recitaran el nombre del grupo: Queen, Queen, Queen. Yo me encontraba en el sueño como uno de los niños acompañado de un amigo que conocía muy bien el género musical. Ambos conocíamos el grupo y sus canciones. Cuando llegaron los artistas comenzaron los vítores a los que yo y mi amigo guardamos silencio. La maestra fue preguntando uno a uno el nombre de la banda a lo que cada uno respondía entusiasta: ¡Queen!
Cuando llegaron a preguntarnos a mí y a mi amigo guardamos silencio. La maestra y los niños asumieron que no sabíamos el nombre de la banda, cosa imposible después de que habían repetido tantas veces su nombre además de su consabida notoriedad. Esto generó indignación así que siguieron preguntando. Guardamos silencio, la banda no prestó mucha importancia en el asunto de que un par de niños desconocían su nombre pero para el resto del grupo escolar supuso una gran transgresión. Así que después de ello nos tomaron por rebeldes que no querían cooperar o por locos sin saber que fue lo primero.

Cuando desperté sentí un enorme alivio. Como si hubiera encontrado una receta que estaba ante mis ojos desde hace tiempo. El sueño presenta todas las claves de lectura de la teoría psicoanalítica lacaniana. El niño representa el yo (je) y los compañeros son su imaginario que le acompañan. La maestra es el otro que a través de su demanda pone a gozar a través del lenguaje. La banda Queen es la soberana, es el gran Otro y el tesoro de los significantes. Los vítores es el síntoma, es el goce mismo pues el síntoma es el lenguaje. Creemos que estamos obligados a gozar, por el otro, por la pulsión misma y por la sociedad pero resta un camino al que no prestamos atención porque tenemos frente a los ojos el velo de maya lingüístico que nos hace confundir lenguaje con realidad. Una distancia afectiva ante ese engaño es guardar silencio, pasar del goce y distanciarnos del lenguaje. Ante la escucha el síntoma se apalabra pero en el otro. Es el otro quien grita el nombre pero no nosotros pues nosotros ya lo hemos escuchado, lo conocemos así el otro no quiera no hace falta decirlo. 

El hombre es el animal que confundió el lenguaje con la realidad

Thursday, March 18, 2021

"Mas bien es evidente que si alguien ofrece palabra con técnica, pondrá exactamente de manifiesto lo esencial de la naturaleza de aquello hacia lo que se dirigen sus discursos. Y esto supongo que será el alma." Fedro, 270e

Tuesday, March 9, 2021

Las representaciones son enemigas de la verdad (Platón). A las representaciones se les combate trabajando, sí, pero en uno mismo (Ricoeur, técnica y no técnica en la intepretación). 

Wednesday, February 24, 2021

"Es de la naturaleza de todo y cualquier significante no poder en ningún caso significarse a sí mismo" (Lacan, Seminario 14: la lógica del fantasma, Clase 1, RRP, p. 29). Esto que dice Lacan puede interpretarse como: lo que pensamos y decimos de nosotros es tal por virtud de un Otro. Tal es la dependencia que hay con la significación ajena y la necesidad urgente de su análisis.

Monday, February 15, 2021

Una forma de entender la crisis de la filosofía contemporánea es como el paradójico resultado de que el pensamiento puede pensarse fuera del pensamiento. La filosofía aparentemente resuelta en el concepto hegeliano busca su fundamento fuera de sí: en el lenguaje o en la cultura, en lo que resulta precisamente externo. Es literalmente una filosofía fuera de la filosofía, un pensamiento alieanado. 

Convendría aquí volver a la doctrina de la esencia de Hegel pues es un momento análogo. La esencia constituye un segundo momento de comprensión de algo dado (en el caso de la lógica del primer momento: del ser). La esencia no es el ser y sin embargo explica precisamente lo que es. Sin embargo la esencia es un momento ajeno, exterior, constituye una negación del primero. Un ejemplo al paso para entender esto es la relación entre la definición y lo definido. La definición no es la cosa y sin embargo explica lo que precisamente es dicha cosa. Situados en este momento la definición desconoce a la cosa y se vuelve su realidad.

De forma análoga el lenguaje (filosofía analítica) y la cultura (filosofía continental) han venido a ocupar la realidad de la filosofía. El pensamiento que se reconocía como tal en el concepto ahora se desconoce dado que el concepto encuentra su vehículo en el lenguaje y su fundamento en la historia cultural. Por tanto la contemporaneidad considera que el pensamiento es ya sea lenguaje o cultura y lo conceptual queda así superado.

Dispuesto en estos términos podemos anticipar una salida hegeliana: hace falta el tercer momento conocido como la negación de la negación. Allí se reconoce que el segundo momento no se definitivo sino un momento intermedio. Se advierte que la esencia es provisional, una exterioridad que debe reunirse con la cosa (el ser) en algo que Hegel llamó el concepto. El concepto no es un nueva cosa, sino simplemente se comprende como la relación entre los dos momentos anteriores sin diluir la diferencia. Ni la esencia subsume al ser ni el ser a la esencia. Se trata de una tensión dialéctica que dispone los dos momentos anteriores en una relación. 

Efectivamente el pensamiento encuentra su vehículo en el lenguaje y su fundamento histórico en la cultura pero no es simplemente eso, sigue siendo pensamiento: sigue siendo concepto. No pierde consistencia por el hecho de que su fundamento le venga de fuera como la cosa sigue siendo cosa a pesar de que se le defina. 

Lograr aprehender la relación entre los dos primeros momentos da como resultado la cabalidad del tercero. Por tanto la dirección que apuntaría a una salida de la crisis de la filosofía contemporánea consistiría en apreciar que el lenguaje y la cultura no reducen en ellos mismos el concepto sino que, más bien, constituye uno de los dos extremos de la tensión dialéctica. El pensamiento no es mero concepto como pretendía la modernidad y Hegel, encuentra su fundamento en el lenguaje y la cultura como dice la filosofía contemporánea pero no es sólo eso. Si es comprendido como relación dialéctica, lenguaje y cultura son una explicación de lo conceptual pero no reducen lo conceptual. El pensamiento no se ve reducido a un análisis lingüístico (formal) ni a su historia cultural (material) sigue siendo un fenómeno autónomo. El explanandum no destruye lo explanans. Si bien el pensamiento encuentra su fundamentación, digamos estructural, en lo material y lo formal sigue siendo un fenómeno dado por sí mismo. 

Descartes no da cuenta que, efectivamente, el cogito precisa de lenguaje o cultura para ser cogito. Pero el cogito no es simplemente un fenómeno lingüístico ni tampoco un resultado cultural aunque efectivamente precisamos de lenguaje y una cierta cultura para que haya cogito en lo absoluto. Pero una vez que las condiciones lingüísticas e históricas están dadas puede haber un cogito que opera absolutamente bajo la autonomía del pensamiento.





La filosofía antigua comienza con la naturaleza (physis), la medieval con Dios, la moderna con el sujeto (cogito) y la contemporánea arranca a partir del concepto (Der Begriff).