En ese sentido el psicoanálisis se encuentra en un plano (espiritual en sentido hegeliano) que lo hace antitético a las leyes del reino de la naturaleza y de las displinas que lo estudian a decir las ciencias naturales.
Sí en el reino de la naturaleza encontramos un mundo de causalidad regido por leyes que siguen determinaciones claras de causa y efecto. El reino del espíritu, que Kant llamó reino de los fines, está regido por la voluntad pura que no sigue ningún precepto más que el propio.
No obstante la voluntad humana no es abstracta, las determinaciones de la voluntad están presentadas en formas de hechos mismos que se llevan a cabo bajo el marco del lenguaje.
El lenguaje sólo tiene sentido como una estructura de significantes que buscan adherirse unos con otros. El lenguaje es viscoso. Los significantes se adhieren a otros porque eso es lo que hace el significado para ser tal. El significante es significante para otro. Sin mediaciones ni adherencias el significante no es tal. Por eso el significante es adherente, se presenta en una estructura y se vincula aún así uno no lo quiera. Esto es un proceso "inconsciente" si se quiere. ¿Cómo es posible que los significantes "quieran" adherirse a otros?, ¿acaso poseen una agencia, una voluntad, o el lenguaje es un sujeto?
Kant enseña en la crítica del juicio sobre el juicio teleológico y dado que nuestra consciencia nos ubica en el reino de los fines nos distraemos y pensamos que tal es el comportamiento del mundo: como si el mundo tuviera una agencia y una voluntad.
El proceso de cientifización de la cultura consistió en distinguir el mundo de la voluntad: dejar de creer que el destino, los astros, los demonios y en breve la naturaleza poseen una voluntad. El mundo no quiere nada, los que queremos somos nosotros.
En primera instancia pareciera que con el lenguaje ocurre algo parecido, estos significantes se agrupan y pareciera que quieren algo de nosotros. No obstante el problema es más difícil con el lenguaje dado que el lenguaje es en efecto producto de la cultura y no de la naturaleza. Hay allí una agencia inmanente.
Si acudimos a la palabra 'descanso' esta 'quiere' asociarse con su campo semántico: cama, reposo, placido, sueño y no con palabras que le sean del todo ajenas aunque incluso con ellas encontrará significación y se ahí el valor de la metáfora, la poesía y el señalamiento analítico que dislocan a los significantes de sus asociaciones habituales.
No es que los significantes tengan agencia alguna sino que el significante es tal en virtud de sus asociaciones. Un lenguaje que sólo tiene una palabra no significa nada. La significación dada por las asociaciones predata al sujeto, el lenguaje existe antes de que nazca y 'hace' sentido incluso sin él. Por eso los significantes tienen cierta independencia y pueden comunicar a pesar de la ausencia del sujeto como el Quijote hace sentido sin que viva Cervantes.
Los significantes buscan asociarse a pesar del sujeto, o más bien, no precisan del sujeto para significar. Si juntamos dos palabras escogidas al azar causarán asociaciones sin ninguna agencia intencional. Esto opera en la conciencia humana donde los significantes aprendidos primero poseen asociaciones culturales, lingüísticas y finalmente familiares propias que pueden ser inconscientes a los hablantes y segundo esto ocurre también en un sólo sujeto. Esto es el inconsciente. La adherencia inadvertida de significantes producto de la viscosidad del lenguaje.
Por eso la sorpresa del equivoco y de las manifestaciones del inconsciente. Se dicen cosas que no se pensaban o de las que no se tenía idea por virtud de la viscosidad inmanente del lenguaje.
El psicoanálisis no puede ser ciencia ni asociarse con ninguna disciplina conocida dado que su campo se encuentra enteramente en el reino de los fines. Su trabajo es analizar estas asociaciones inadvertidas, no ninguna terapia o pedagogía, pues lo que está en juego no son diagnósticos, cuadros o teorías de un experto analista sino que se ponga en evidencia las asociaciones inadvertidas de significantes que precisamente por su inconsciencia se repiten.
Por definición el significante está cargado de un bagaje asociativo, es decir está asociado con otros significantes. La tan extraña compulsión a la repetición se explica por la reaparición de un significante en la vida consciente de un individuo. Como las palabras de cualquier idioma son finitas tenemos que hacernos las de los mismos significantes para explicar distintas cosas. Debemos repetir las mismas palabras con los mismos bagajes asociativos para hablar de distintos fenómenos. El resultado es la reaparición de los mismos bagajes de significación que acompañan los mismos comportamientos si acá damos por hecho que las acciones son también significantes. Nuestras acciones finalmente están cargadas de significación.
Es por eso que el psicoanálisis tiene la capacidad de detener la compulsión de la repetición por medio de su técnica. Una vez evidenciada las asociaciones de un determinado significante la repetición termina.
Esto sólo se puede hacer trabajando con los significantes presentados por el analizante de ahí que ninguna técnica o disciplina se le compare al psicoanálisis pues es la única que ofrece un dispositivo que no obtura el habla del analizante sino que favorece el despliegue de los significantes y sus asociaciones. El psicoanálisis en ese sentido es ante todo una técnica y un oficio, bastante artesanal por cierto, dado que con cada analizante se ha de operar de forma distinta debido a la particularidad de cada individuo.
La falsabilidad y el poder predictivo no tienen lugar aquí pues los mecanismos de las ciencias son válidos cuando un mismo objeto se comporta de forma predecible. En psicoanálisis no hay objeto único, lo que hay es un sujeto del habla incapaz de que podamos equiparar uno con otro. Si ese sujeto es estudiado como cuerpo entonces la medicina puede operar dado que todo cuerpo biológico comparte características con otro. Incluso la psiquiatría puede replicar resultados dado que el cerebro y el sistema nervioso es el mismo. Pero ninguna persona posee la misma estructura de significantes que otra. Por esta razón es incompatible con el modelo científico. No obstante se ha equipado ciencia con rigor, como si sólo lo científico fuera certero o válido mas en el análisis de la significación no hay otro modo más que este precario y modesto método del psicoanálisis que es bastante conservador en lo que puede prometer pero que puede llegar a ser un cambio en la vida de cualquier persona pues la realización de su método significaría una apropiación por parte del sujeto de las estructuras significantes que le conforman en tanto sujeto.